Digamos que «la parte fácil» de crear un plan de formación orientado a los empleados es la creación de los contenidos, el desarrollo e implementación en el campus.

Decimos que es la parte fácil porque es la parte que depende de ti y seguramente de un proveedor estupendo que tiene todo en tiempo y forma, que da como resultado un curso interesante y bien estructurado, etc.

Ahora bien, «la parte dificil» llega cuando hay que impartir la formación y muchas veces no tiene la acogida esperada.

Este post va dirigido a aquellas personas que necesitan ideas para implementar acciones que mejoren el ratio de finalización dentro de la empresa, ¡así que ahí vamos!

La consigna será buscar acciones
que puedan generar intriga y compromiso.

Acciones sencillas

Mailing marketinero:

Crear y programar una serie de mailings que puedan anunciar el comienzo de un curso. Lo ideal es que vayan acompañados de una imagen de impacto y un texto que capte la atención e invite a realizar el curso.

Seguimientos automáticos:

Si programamos una serie de avisos automáticos a lo largo del curso podremos también personalizar el seguimiento a las necesidades de cada uno. Por ejemplo, podemos programar:

  • Seguimiento para alumnos con un porcentaje menor al esperado, o mejor aún, para los que vayan muy bien, y así les animamos.
  • Seguimiento por fechas programadas para indicar qué tema deben hacer esa semana.
  • Aviso de los días que faltan para terminar la formación.

Las configuraciones son infinitas, pero aquí estos pueden ser los «must» para que el seguimiento sea infalible 😉

Tips vía email:

Acompañar la formación con tips o extractos de conceptos clave del curso puede ser una buena idea para motivar al empleado. Por ejemplo, puedes plantear un problema común, darle una solución y dejar abiertas más posibilidades que encontrará dentro del curso.

Crear una actividad para comentar:

Abrir un espacio para colaborar puede ser una buena idea, por ejemplo con un foro. Ten en cuenta que alguien tiene que controlarlo para que tenga «vidilla». Podemos plantearlo como «centro de experiencias» o «punto de encuentro» para darle un aire más renovado.

Acciones más elaboradas

Micro – vídeos:

¡El uso del vídeo es una idea genial! Puedes reutilizar algún fragmento de vídeos que tenga el curso (como si fuera un trailer) o crear uno más intrigante que genere interés (que se denomina teaser).

Puedes compartirlo por email o proyectarlo en los monitores de la oficina.

Infografías:

Puedes también lanzar infografías como refuerzo. Sin son formaciones programadas sabrás cuál es el mejor momento para enviarlas. También, dependiendo de qué se trate, podrías colgar carteles para pegar en la sala de reuniones o en la cafetería y así reservar los impactos por mail con otras cosas.

Mailing con partes de una historia que intrigue:

Si el curso se envuelve dentro de una metáfora con una historia puedes aprovechar algunos recursos gráficos, presentar al personaje o contar una problemática. Frases del tipo «Conoce a Pedro y ayúdale a salir del problema» puede ser un buen punto de partida para comprometer al empleado en la formación, porque de esta manera le haces partícipe.

Actividades para debatir los visto en el curso:

Coordinar una reunión (presencial o por vídeo-conferencia) al finalizar el curso para debatir algunos puntos clave puede ser una motivación extra para finalizar el curso. De esta forma todos se verán comprometidos a realizar la formación porque luego se hablará del tema.

Acciones de compromiso

Panel de ideas:

¿Qué te parecería dejar un espacio donde se pudieran escribir ideas? Google lo hace como práctica interna. Quizás si existe un sitio donde dejar volar la imaginación pero que sea muy accesible y rápido, puede dejarnos información clave que podemos utilizar en algún momento.

Premios:

Este punto y el siguiente están algo más vinculados a la gamificación. Puede ser algo físico o virtual. Una insignia, una escapada o una experiencia pueden ser buenos motivadores para realizar el plan de formación al completo.

También puede ser algo más divertido, por ejemplo, sería genial que después de una formación en la competencia «Trabajo en Equipo» ¡os fuerais a realizar un Escape Room!

Menciones de «honor»:

También se puede preparar un espacio donde se muestren los empleados que han mejorado su rendimiento después de recibir una formación. Quizás también con algún testimonio que anime a los demás a realizar más cursos.

Involucrar a los empleados:

Lo más importante, como idea general, es que los empleados se sientan involucrados y por tanto, partícipen de todo el proceso. Hablamos en un post anterior de la necesidad de preguntarles qué necesitan, cómo les gustaría recibirlo o qué les ha parecido lo ya hecho, dándonos la oportunidad de mejorar.

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Conclusión

Hay muchas formas de mantener a un empleado motivado para que no quiera perderse la formación que planifiques, lo interesante será seleccionar aquellas más adecuadas a tu público objetivo y que pueden crearle un mayor impacto.

Virginia Gaitán

Virginia Gaitán

Experta en Marketing y consultora creativa de proyectos e-learning

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