Desde hace unos días rondaba por mi cabeza la idea de escribir este post. Tenía muchas dudas porque es un tema bastante personal, por cuestiones filosóficas y de estilo de vida.

Lo he planteado como una reflexión, y espero que, tras leerlo, si quizás encuentras algo que puedas hacer, te animes a ello.

Hoy me gustaría hablar sobre el cambio climático y los efectos tan devastadores que estamos viendo día tras día con noticias tan terroríficas como los incendios de Australia o el Amazonas, inundaciones tremendas en todo el mundo, temperaturas cada vez más extremas… y muchas catástrofes que diariamente son noticia. Creo que nadie, en su sano juicio, podría ignorar estas advertencias de nuestro único e irremplazable planeta.

Se me ha ocurrido pensar si desde el e-learning es posible aportar un “granito de arena” para ayudar en la lucha contra el cambio climático, y me he dado cuenta a partir de ello, pueden mencionarse algunos puntos que van algo más allá de la formación online.

Cómo puede ayudar el e-learning

Es posible que te hayas preguntado “¿Qué tiene que ver el e-learning con el cambio climático?”. Pues tengo que decirte que la respuesta es: «Mucho».

El uso de medios electrónicos para la formación disminuye en muchos casos hasta el 100 % de los materiales impresos, lo que supone un grandísimo ahorro en tinta y papel. Además, como sabes, evita desplazamientos de personas, con lo que ahorramos en combustibles, coche, avión, tren.

Las empresas que deben enviar a sus empleados a formaciones presenciales ven, además, que sus costes disminuyen porque ya no es necesario el desplazamiento; pero también se reducen emisiones de CO2 gracias a que no es necesario el utilizar medios de transporte. En conclusión, es una forma “más ecológica” de aprender.

Cómo pueden ayudar las empresas

Fomenta la formación online

Intenta que las acciones formativas se realicen en modalidad online, prefiriéndolas por sobre las clases presenciales; o explora las posibilidades de hacer “blended learning”, minimizando los encuentros en el aula física, aprovechando los recursos tecnológicos. Evita desplazamientos utilizando sistemas de video-conferencia para reuniones y formaciones.

Incluye en tu plan de formación al menos un curso sobre medio ambiente para tus empleados que esté enfocado a generar conciencia, enseñando buenas prácticas que pueden aplicar en su día a día y en su puesto de trabajo. Ofrece infografías que le ayuden a recordar y tener presente los buenos hábitos aprendidos.

Más acciones

Creo que el mayor reto se encuentra aquí, porque en muchos casos supone un cambio total de enfoque, producción, procesos, etc. Las empresas son las responsables de generar el menor residuo posible y disminuir al máximo la huella de carbono.

Promueve el teletrabajo y facilita equipamiento y conectividad para aprovechar los tiempos de desplazamiento en transporte público. ¡Fomenta el uso compartido de los medios de transporte!

En el caso de nuestra empresa, no solo no generamos ningún residuo, sino que también la energía que utilizamos proviene de fuentes renovables. Cumpliendo las especificaciones de la norma ISO 14001 hemos implementado todas las medidas necesarias para contribuir a que nuestro impacto sea el mínimo: instalamos luces led de alta eficiencia, realizamos un correcto reciclaje del papel, envases y residuos orgánicos, hemos reducido al mínimo la impresión en papel, realizamos formación para nuestro equipo, etc.

Cada empresa debe adquirir este compromiso con seriedad y hacer lo posible para ofrecer a sus clientes opciones que sean igualmente responsables con el medio ambiente. Reducir el uso de materiales contaminantes, eliminar el plástico, utilizar medios renovables… hay mucho por hacer, y aunque me consta que muchas empresas ya tienen como prioridad ir hacia modelos más sostenibles; es importante hacerlo ya.

Cómo puedes ayudar tú

Dentro de la formación

Esto es tarea de todos, así que tus acciones, por muy pequeñas que parezcan, pueden ayudar. Si recibes una formación online, evita imprimir el material que te permitan descargar, posiblemente acabe en un cajón sin que vuelvas a leerlo.

Si eres empleado de una empresa, sugiere la posibilidad de recibir cursos en modalidad online; consulta por el plan de eficiencia medio ambiental, interésate por el tema e involúcrate para ayudar a llevarlo a cabo.

Si eres profesor en una organización o incluso en un centro de formación, aporta ideas y propuestas para fomentar las acciones formativas online por sobre las presenciales; si todavía no hay “cultura de e-learning”, atrévete a ser innovador y demuestra que no solo es posible, sino que también es conveniente.

Y si ya hay experiencia en este tipo de formación, invita a la reflexión, propón actividades donde los alumnos puedan investigar sobre el tema, descubrir el impacto que cada individuo provoca y su incidencia en el cambio climático y anima a buscar soluciones creativas entre todos. Tal vez te sorprenda alguna de esas ideas y resulte muy importante.

Para terminar, me gustaría mencionar que tú puedes ayudar aún más informándote, interesándote, hablando del tema, predicando con el ejemplo y, sobre todo, generando conciencia.

Más acciones

Si bien es cierto que es responsabilidad de las empresas a las que compramos ofrecernos alternativas más sostenibles, tú también puedes contribuir a acelerar esta decisión y ser corresponsable: apoya aquellas iniciativas y empresas que sean más sostenibles, apoya el consumo de producto local y de cercanía, recicla y reutiliza todo lo que puedas, e incluso disminuye el consumo de carne (entre otros motivos porque para obtener 1 kg de carne vacuna se necesitan 15.000 litros de agua; ¿lo sabías?).

El futuro depende de hoy

El futuro planeta en el que viviremos y que dejaremos a nuestros hijos depende de nosotros, creo que ya no es posible mirar hacia otro lado. Si convertimos las buenas prácticas en hábitos será mucho más fácil darle una vuelta a esta situación. Anímate, es mejor hacer un pequeño esfuerzo hoy a tener que hacer grandes sacrificios mañana.

Y me gustaría terminar con una reflexión de Eduardo Galeano, que recoge la esencia de lo que quiero transmitirte:

Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo.

Piensa en ello. 😉

Virginia Gaitán

Virginia Gaitán

Experta en Marketing y consultora creativa de proyectos e-learning

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